Los
antimicrobianos son medicamentos que destruyen los microorganismos o impiden su
multiplicación o desarrollo.
Clases
y acciones de los antimicrobianos: Los microorganismos que tienen importancia
médica pertenecen a cuatro categorías: bacterias, virus, hongos y parásitos. La
primera clasificación general de los antibióticos se apega mucho a esta
clasificación, de modo que se tienen: 1) antibacterianos, 2) antivirales, 3)
antimicóticos y 4) antiparasitarios (protozoarios y helmínticos.
El
mecanismo de acción de esta familia de medicamentos es muy amplio, y por ello
se evaluará a continuación específicamente a cada grupo.
Ø SULFONAMIDAS: Son inhibidores competitivos
de la dihidropteroato sintasa, que es la enzima bacteriana que provoca la
incorporación de PABA en el ácido dihidropteroico, precursor inmediato del
ácido fólico. Estos análogos del ácido para-aminobenzoico (PABA) evitan el uso
bacteriano normal de PABA para la síntesis de ácido fólico (ácido
pteroilglutámico). Los microorganismos sensibles son aquellos que sintetizan su
propio ácido fólico; las bacterias que pueden utilizar folato preformado no son
sensibles. La bacteriostasis inducida por las sulfonamidas es contrarrestada en
forma competitiva por PABA.
Ø PENICILINAS: Los antibióticos lactámicos β
destruyen bacterias susceptibles (bactericidas en crecimiento activo). Su
mecanismo de acción es el siguiente: a) la
inhibición de la síntesis de la pared bacteriana, que es esencial para la vida
de la bacteria y b) la activación de sistemas autolíticos endógenos. Para ejercer su acción tienen que unirse a
las proteínas fijadoras de penicilinas (PFP) con lo que se bloquea la síntesis
del peptidoglicano.
Ø
QUINOLONAS: Son los
únicos agentes antibacterianos que ejercen su actividad bactericida uniéndose a
topoisomerasas bacterianas e inhibiéndolas. Las topoisomerasas son enzimas que
controlan el superenrollamiento y desenrollamiento del ADN bacteriano. Esta
estructura debe ser desenrollada para permitir diferentes funciones como
replicación, transcripción y reparación del ADN. La inhibición de la actividad
de estas enzimas impide a la célula bacteriana producir las proteínas
necesarias para su reparación, crecimiento y reproducción.
Ø FLUOROQUINOLONAS: Son inhibidores bactericidas
de la síntesis de ácidos nucleicos. Éstas inhiben la topoisomerasa II (DNA
girasa), bloqueando la relajación del DNA superenrollado, y la topoisomerasa
IV, previniendo la separación del DNA replicado. La resistencia aumenta, en
particular en los cocos grampositivos. Los mecanismos incluyen una disminución
en la acumulación intracelular del fármaco y cambios en la sensibilidad a la
inhibición de las topoisomerasas.
Ø CEFALOSPORINAS: Son antibióticos
bactericidas y su mecanismo de acción es interferir con la síntesis del
componente péptidoglucano de la pared celular bacteriana, a través de la unión
a la proteína fijadora de penicilina (PBP) e inactivación de los inhibidores de
la autolisina endógena: esta autolisina rompe las paredes celulares bacterianas
y produce la muerte del microorganismo por lisis microbiana.
Ø ANTIMICÓTICOS: Interfieren
con la síntesis de ergosterol, al inhibir la C14-alfadesmetilasa, una enzima
acoplada al citocromo P-450 y que transforma lanosterol en ergosterol. Esta
inhibición altera la fluidez de la membrana, aumentado la permeabilidad y
produciendo una inhibición del crecimiento celular y de la replicación. Esta
inhibición del citocromo P-450 es responsable de los efectos adversos que los
azoles puedencausar en humanos.
Ø ANTIVIRALES: Los virus pueden ser
divididos en dos grandes grupos sobre la base de si contienen DNA o RNA en sus
ácidos nucleicos. Todos ellos interfieren en distintas etapas de la replicación
viral: 1. Adhesión. 2. Penetración y pérdida del revestimiento. 3. Duplicación
del genoma viral y de las proteínas virales. 4. Ensamblaje o armadura. 5.
Liberación.
Ø AMINOGLUCÓSIDOS: Son bactericidas de acción
rápida. La destrucción de las bacterias depende de la concentración: cuanto más
alta es la concentración, tanto más rápida es la velocidad con la que se
destruyen las bacterias. Un efecto posantibiótico, es decir, una actividad
bactericida residual que persiste después que la concentración sérica ha
descendido por debajo de la concentración inhibidora mínima (MIC), también es
característica de los aminoglucósidos. La duración de este efecto también
depende de la concentración.
Ø TETRACICLINAS: Son
bacteriostáticos, aunque pueden tener acción bactericida a altas
concentraciones o cuando se usa en microorganismos susceptibles. Ejercen su
acción mediante la inhibión de síntesis
protéica bacteriana por su unión reversible a la unidad ribosomal 30S (además
de 50S) y de esta forma bloquean
la unión del aminoacil-tRNA al sitio aceptor en el complejo
ribosoma-RNA.
Ø ANTIPARASITARIOS: La diversidad de la
biología de los parásitos, desde protozoarios unicelulares hasta animales
invertebrados como helmintos y artrópodos nos permite identificar múltiples
blancos de acción: posibles: Metabolismo glicolítico, respiración mitocondrial,
síntesis proteica, lípidos (membrana plasmática), mecanismos de detoxificación
del estrés oxidativo (radicales libres), citoesqueleto (polimerización de
microtúbulos), canales iónicos (transmisión neuromuscular). Las características
biológicas de cada grupo parasitario (si se multiplican o no, si poseen sistema
nervioso, etc) inciden en la calidad del blanco de acción. Algunos blancos de
acción son comunes a distintos organismos, eso hace que algunos fármacos
antibacterianos y antifúngicos se empleen como antiparasitarios y que haya
antiparasitarios como los benzimidazoles y la nitaxozanida que son activos
contra protozoarios y helmintos.
BIBLIOGRAFÍA:
Goodman y Gilman. (1941). Las bases farmacológicas de la Terapéutica. University of California, San Diego: McGraw-Hill.

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